El silencio del vivir
Es la extraña coincidencia del poseer un privilegio que te haría sentir que lo tienes todo, que el futuro es tuyo, pero una vez tomas conciencia de tu ser, no tienes nada y siempre has estado en una quimera aceptación.
Es el hecho de buscar la soledad en su propia derrota y constipación, bajo un cielo gris forjado de tristeza y desesperanza busco esa alegría en las caras largas de mis compañeros caminantes, aquellos que cruzo en una calle, que esperan la coincidencia eterna de la vida, que al igual que yo buscan respuestas a sus pesares en mi propio rostro. Es la simplicidad del sendero recorrido, de aquellas imágenes que vemos a diario que parecen tan vanas como su propia creación, que para cualquiera sería un momento más de vida en un plano deseo. Esas imágenes esconden una gracia infinita, un mundo de deseos y desesperos. Es el mundo que cada ser cobija bajo su manto de protección y vergüenza. La imagen de un mundo interconectado con islas aisladas que difícilmente se conocen una a otra.
Seguramente hoy será un día mas, un día en la que cruzo mi camino con alguno de ustedes, en la que su indiferencia me hará mas fuerte y entenderé que todo es un juego de coincidencias, las cuales me harán encontrar alegría sincera en algún instante de profunda interacción, solo espero que no todo sea producto del azar, que haya un control para la entropía de nuestros pensamientos, que se liberen y jueguen entrelazados enloquecidos con el placer de un ruido, una melodía, una espectro, un silencio o un simple esperar.
Es el accidente de la vida, el placer de nuevas emociones, de romper esquemas, de quemar la rutina en cenizas frías, el tener un sentido para enloquecer en estúpidas palabras, en rutinas inanimadas, en palabras que se olvidan, es solo un momento en la inmensidad del tiempo. Un momento que llenara nuestra vida de esa entropía creativa, macerada en fútiles realidades que pasan sin poder ser atrapadas, un lugar, un tiempo, un momento son todos los que hacen y harán parte de mi felicidad.
